Cómo funcionan
La caja cobra y entrega una ficha por cada producto. En la parrilla o en la barra se entrega solo contra ficha, y la ficha queda ahí. Al terminar el evento, cada puesto que entrega cuenta las fichas que juntó.
Así la plata está en un solo lugar, quien cocina no maneja efectivo y las fichas juntadas sirven de control.
Una ficha por producto
Si cada producto tiene su ficha (con su nombre o en un papel de otro color), el control es exacto: sabés cuántos choripanes se entregaron y cuántos se cobraron.
Se puede usar una sola ficha para varios productos del mismo precio, pero se pierde ese control: sabés cuánta plata entró, no qué se vendió. Si son pocos productos, mejor una ficha para cada uno.
Cuántas imprimir
Si ya hicieron el evento, partí de lo que se vendió de cada producto la vez anterior y sumale un margen, por ejemplo un 10 o un 20 %. Si es la primera vez, estimá cuántas personas van a ir y cuántas de ellas van a comprar cada cosa.
Ante la duda, imprimí de más: las fichas que sobran cuestan muy poco, y quedarse sin fichas frena la caja en el peor momento.
Si la vez anterior se vendieron 180 choripanes, imprimí unas 200 fichas de choripán.
Que no sirvan para otra fiesta
Poné en cada ficha el nombre del evento y la fecha: así no sirven las que sobraron del año pasado ni las de otra fiesta. Las que no se usan se guardan juntas, lejos de la vista, hasta cerrar las cuentas.
El control al cerrar
Cada puesto que entrega junta sus fichas por producto. Al cerrar, las fichas de cada producto tienen que dar lo mismo que las unidades vendidas de ese producto en la caja.
- Si faltan fichas, se entregó algo sin cobrar (o se perdieron fichas en el camino).
- Si sobran fichas, se colaron fichas que no se vendieron: revisá dónde estaban las que no se usaron.
Después, el efectivo de la caja tiene que cerrar con su propia cuenta: cómo cerrar la caja de un evento.